Antes de realizar una fotografía deberíamos
preguntarnos qué es lo que pretendemos captar en ella.
En cualquier motivo
siempre existe un elemento que atrae más intensamente nuestra atención y que
constituye el centro de interés, entorno a él, ha de basarse todo intento de
composición.
Para establecer el encuadre en función del
centro de interés hemos de tener en cuenta las siguientes normas:
- Cuando en una escena hay dos o tres motivos con la misma fuerza que el principal, se
establece una competencia entre ellos que genera confusión en el observador y
perjudica la fotografía.
- La situación, y el tratamiento
que demos al centro de interés es, posiblemente, lo más decisivo en la
composición fotográfica.
- Por lo general, lo más sencillo
y efectivo para resaltar su importancia es situarlo en el fotograma conforme a
la conocida regla de los tercios.
- Si una persona o animal se
fotografía de perfil, se debe dejar siempre más espacio por delante de su cara
que por detrás.
- De igual forma, al fotografiar
objetos móviles, es muy importante captarlos entrando en la foto y nunca
saliendo
- El fondo tiene una importancia
decisiva a la hora de valorar el punto de interés, y por lo general, nunca debe
competir con el motivo principal.
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